En la última transmisión del canal de J Nogueira, se abordaron intensos acontecimientos en la casa del reality show, destacando la polémica entre Diogo y Vinícius, así como un beso inesperado entre Aline y Tamires. La noche anterior, el ambiente festivo se tornó tenso cuando Diogo se quejó de que Vinícius estaba cuidando demasiado de Aline, quien parecía disfrutar de la fiesta. La discusión entre ambos amigos se centró en el papel de Vinícius como protector, mientras Diogo argumentaba que Aline era mayor y podía manejar su propia diversión.
La situación se complicó aún más cuando Aline, visiblemente afectada por el alcohol, pidió atención médica por un esguince en el pie. A pesar de esto, Diogo continuó defendiendo su postura, generando un debate sobre la responsabilidad de cuidar a un amigo en estado de ebriedad. Este conflicto ha generado diversas reacciones entre los seguidores del programa, quienes se han dividido entre apoyar a Diogo o a Vinícius.
Por otro lado, la promesa de Guilherme de abrir un “sincerão” para hablar sobre sus sentimientos y conflictos en la casa ha sido recibida con escepticismo. Muchos espectadores consideran que esperar hasta un momento específico para expresar sus opiniones es una forma de evitar confrontaciones diarias que son fundamentales en el juego. La dinámica del programa se ha intensificado, con la próxima prueba de líder en el horizonte, donde los participantes deberán navegar las tensiones acumuladas.
Además, el rumor de un beso entre Aline y Tamires ha comenzado a circular, con Graciane como la fuente de la noticia, lo que añade otra capa de drama a la situación. Mientras tanto, la casa se enfrenta a los efectos de la resaca y los preparativos para la prueba de líder, que promete ser un evento crucial en el desarrollo del juego. Con todos estos elementos en juego, la audiencia permanece atenta a cómo se desarrollarán los acontecimientos en los próximos días.