Un tenso enfrentamiento tuvo lugar en vivo entre un dirigente del Polo Obrero y periodistas de TN, cuando el dirigente se plantó y humilló a los reporteros tras semanas de acusaciones en su contra. En una acalorada discusión, el líder del partido, quien se identificó como un referente y no un “jefe”, defendió su honor y la legalidad de las facturas que han sido objeto de controversia. “No soy ningún jefe, respeto sus ganas, pero ustedes no han tenido respeto”, afirmó con firmeza, refiriéndose a las constantes críticas que ha recibido durante 20 días.
El dirigente cuestionó las afirmaciones de los periodistas sobre facturas “truchas”, asegurando que todas las transacciones fueron aprobadas por la AFIP y el Estado. “No hay ninguna factura trucha aquí”, insistió, mostrando documentos en un intento de respaldar su defensa. La tensión aumentó cuando se discutieron las supuestas irregularidades en la rendición de gastos, con el dirigente exigiendo pruebas concretas de las acusaciones.
Mientras los periodistas intentaban interrogarlo, el dirigente se mostró desafiante, afirmando que la administración pública había autorizado todas las compras y que se había cumplido con los requisitos de rendición. “Si no hubiéramos cumplido, no nos habrían dado más fondos”, enfatizó, desafiando la narrativa presentada por los medios.
Este intercambio explosivo no solo expone la creciente tensión entre los líderes políticos y los medios de comunicación, sino que también pone en el centro del debate la transparencia y la rendición de cuentas en el uso de fondos públicos. La situación se torna crítica a medida que se esperan más desarrollos en esta controversia que sacude a la política argentina. La confrontación, que se desarrolló en un tono de acusaciones y defensas apasionadas, deja en claro que el conflicto entre el Polo Obrero y los medios de comunicación está lejos de resolverse.